domingo, 2 de febrero de 2014

NADA ME SEPARA

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Cuando la mañana me despierte y tú te hayas llevado un trozo de mí, regálame el amanecer desde mi ventana, para que pueda quedarme con tu sonrisa...
Me vas llegando desde la lejanía... con tu voz ronca y adormecida. Tan suavemente que casi no la entiendo. No son las palabras lo que quiero escuchar sino el sonido de tu voz...

Entre la bruma y la apatía, en un tono que me golpea fuerte, rodeándome con tu abrazo y sintiendo el pensamiento del olor de tu cuerpo... queriéndote tener sin nudos y con un beso, necesitando de tus letras y tus manos, siendo más que tú y que yo, un amor sin aristas, sin formas, completamente etéreo, hecho de encantos y flores. No hay nada que me separe, tan profundo te tengo...

Sin verte ni buscarte, siempre te encuentro, cuando las luces son mortecinas y se van apagando, como el día... y decido pensarte para estar contigo un rato más, aunque tú no me veas y yo no sepa dónde sueñas realmente...