martes, 19 de enero de 2016

ENREDO MIS PENSAMIENTOS...

-405-

La magia se difumina entreverada sin una pizca de luz. 
Es el destino tan aciago y triste en este atardecer, 
en que las lágrimas se mecen como quieren en el vaivén de la vida. 
Llega hasta mí el beso helado del día.

                                   Enredo mis pensamientos enjaulando el dolor.

Solitaria figura cabizbaja que se pliega en sí mismo 
para no dar respuestas sin agonía. 
Quiero esas manos frías, posarlas en mi abrazo, 
quiero esas lágrimas solitarias y vacías... 

Vuelvo a enredarme en las palabras sintiendo la pena 
y arrullo con mi voz el susurro de tu llanto... 

Son mías tus plegarias y tu grito seco. 
Se difunde el color entre los dedos mágicos, 
para tocar una esperanza en la próxima estrella. 
Ahogando el lamento entre mis labios, para no verte llorar... 

Enredo mis pensamientos liberando el dolor.
Juntos podremos conseguirlo...

lunes, 18 de enero de 2016

DÍA 101. Día 9 del año 3

DÍA 101
Día 9 del año 3

He llegado del trabajo, me he puesto las zapatillas y he salido a correr. Antes de comer y amodorrarme en el sillón. 
Hacía un poco de frío y viento, pero ha sido fantástico. El estúpido del GPS se ha perdido varias veces, por lo que el programita que llevo para contabilizar el tiempo y los kilómetros, ha ido a intervalos. Menos mal que me sé de memoria el recorrido y más o menos, al final, hemos coincidido... 
No había nadie... 
Una tarde de invierno apagada y tristona. El cielo me regalaba, eso sí, toda una gama de tonos grises y azulados y las hojas de los árboles me cantaban al pasar...
Me he sentido más ligera y libre que otras veces, he podido llegar a los cuatro kilómetros sin más problemas. El tirón que tuve la semana pasada en la pierna izquierda ha desaparecido, por lo cual, hoy he estado bordada. 
Me encanta poder encerrarme en mí misma y dejar volar la imaginación, de esa manera no se acusa el cansancio ni la pesadez de las piernas, de esa manera, vas sintiendo los pasos internos avanzar junto a las sensaciones de paz y bienestar... 
4 km que me devuelven las alas para mezclarme entre las nubes grises y soñar...

viernes, 8 de enero de 2016

EN ESTA TARDE LLUVIOSA

-404-

En esta tarde lluviosa y triste, cuando el invierno ha llegado para quedarse...
En esta tarde lluviosa y triste recuerdo otra vida y sueño...

Espíritu noble y bueno, de mirada melancólica. Sin cariño desde que me fui... 
Solo migajas esporádicas de alguna caricia velada y alguna amable palabra.
En esta tarde lluviosa que me traslada y me envuelve, recuerdo otra vida y divago...

Una vida solitaria y aislada, sin besos ni compañía, amago de una fugaz lealtad,
siempre atento y dispuesto, a la mínima señal decrece su vigorosa figura...
En esta tarde lluviosa y triste noche que le acaricia, sin manos calientes ni frases de amor...

jueves, 7 de enero de 2016

DÍA 100. Día 8 del año 3

DÍA 100
Día 8 del año 3

Hoy he vuelto a salir sin reparar en los km recorridos, sino en el tiempo. Y después de todo no lo he hecho tan mal. 4 km en 24 minutos. Hace un día precioso, no he sentido frío, ni cansancio, ni nada. Mis sensaciones eran buenísimas, incluidas las cuestas. El único problema hoy ha sido el olvido de un pañuelo de papel. Con el airillo que hace y el ejercicio físico, la moquilla se escapa, y yo soy incapaz de hacer lo que hacen los jugadores de fútbol, aquello de tapar un orificio nasal y soplar fuertemente, para descargar de agüilla la nariz... Así que he ido sorbiendo todo el trayecto como he podido... 
Me encontraba tan bien, tan libre y tan feliz, escuchando"I can´t stop lovin you" de Van Halen, que cuando he decidido terminar la carrera, y sin importarme si había alguien alrededor, he levantado los brazos en forma de cruz, de cara al viento que arremolinaba mi flequillo, y me he puesto a cantar a grito pelado. Me he sentido completamente liberada, con las endorfinas en pleno apogeo, la mente abierta y el espíritu henchido...
El punto final para tan buen momento, ha sido cuando ya venía de recogida y he pasado por las calles de Aguas Vivas... olía a cocido... 
Algún día investigaré de dónde salen esos efluvios y aromas tan apetitosos para dar la enhorabuena a la cocinera o cocinero... 

martes, 5 de enero de 2016

4º CUENTO DE NAVIDAD. LA NOCHE MÁGICA

-403-

Por fin puedo salir. He estado esperando un año para volar...
Esta noche me pasearé por la imaginación de miles de niños, por sus emociones y su ilusión. 
Esta noche naceré de nuevo entre mil estrellas mágicas... Después de tantos días de espera, la noche se presenta eterna. 

Todo está preparado: Los zapatos bajo el árbol, relucientes y colocados. Las copas de licor y el vaso de leche en la mesa del comedor junto a la bandeja de los turrones, el cubo con agua en el balcón... 

Una música invisible provoca el sueño entre los niños. Un sueño nervioso y cargado de expectativas. No todos se portaron bien todo el tiempo... Los nervios por aquellas acciones traviesas, ahora afloran en sus mentes con la intención repentina de que no lo volverán a hacer y esperando que, de alguna manera, lleguen sus buenas intenciones, a su destino...

Y mañana, al despertar, miles de caritas somnolientas formarán parte de mi estado una vez más. Me durará un año entero... iré dejando mi estela por todas las casas, por todas las ilusiones, por todos los sueños... 

Un año... esperando que aún crean en mí, es lo único que me mantiene con vida...: 
La fe en la MAGIA...


lunes, 4 de enero de 2016

DÍA 99. Día 7 del año 3

DÍA 99
Día 7 del año 3

Después de un mes largo sin salir a correr, hoy he decido poner en práctica aquello de "año nuevo, vida nueva" y he decidido que ya está bien de llevar una vida de excesos alimentarios. 
La "cosa" ha empezado muy bien, ya que el día acompañaba (recordad que a mí me encantan estos días grises). Cuando he llegado al parque, trotando alegremente, dosificando mis fuerzas, me he llenado de todo ese espíritu mágico que me proporciona este Parque, imbuyéndome de energía positiva. El viento despeinaba mi cabello y rugía a veces tan alto, que no me dejaba casi escuchar la voz "monjil" que me va señalando velocidad y recorrido. La respiración acompasada, las fuerzas justas, pero disfrutando del paisaje y la música que se colaba a través de los auriculares que llevaba (Metálica, obviamente...). Pero a la primera cuesta he notado que las piernas y el culete me pesaban como nunca... Aissssss esos turrones, bombones, mazapanes y demás viandas navideñas !!!!!... Haciendo estragos en mi organismo, día tras día. Pero... qué ricas están !!!. 
Bueno, lo que quiero decir es que yo no tengo término medio, cuando me entrego a los placeres culinarios, no lo hago a medias tintas y por eso, después, lo acuso en forma de kilitos de más que no permiten sentirme en forma. La cuesta se me hizo ETERNA... Ya resoplaba cuando llegué a la cima y después de eso, no pude coger un ritmo medianamente alegre. Iba arrastrando los pies totalmente. 
Me propuse no mirar los kilómetros, sino el tiempo, llegando a la conclusión que con 20 minutos iba de sobra hoy, no creo que pudiera hacer más... En fin, he recorrido 3 kilómetros en 23 minutos y con la lengua fuera, el pelo que llevaba recogido en una coleta, completamente a su aire, el coletero sujetaba un pequeño manojo al final de la carrera, la cara de color rojo fuego, los ojos desorbitados, los pies a cuestas, el sudor chorreando por mi frente... Los pocos viandantes con los que me he cruzado me han mirado como a un ser de otro planeta... No sé cómo he llegado a mi casa... Creo que arrastrándome a cuatro patas... 
Espero que el próximo día se me de mejor...

viernes, 1 de enero de 2016

3º CUENTO DE NAVIDAD... EL DEL FIN DE AÑO

-402-

No podía encontrarte entre tanta gente. 
El ruido y las luces confundían mi mente, además de un efluvio de alcohol que, sin darme cuenta, había dejado un vaho de sentimientos confusos en mi alma... Tropezaba a cada paso para no chocar con nadie. Todos llevaban la sonrisa en la cara y las buenas intenciones a flor de piel. Un año nuevo comenzaría en breve y tú no estabas a mi lado. 
Intenté escabullirme varias veces de manos que me asían y me apartaban de mi camino, intenté cruzar la calle y esquivar los vehículos que, con impaciencia voceaban en forma de bocinas aturdidoras. Salvar la acera fue una de las batallas que sentía que perdía en esos minutos previos a la media noche.

Llegaba tarde a tu encuentro. 

Temía no verte y perder la oportunidad de contarte cómo mi historia quería entrelazarse con la tuya. Tenía que ser en ese momento mágico de la llegada del año.
Unas gotas de agua entorpecían mi esfuerzo. Al principio suavemente, al segundo caía una lluvia torrencial que desperdigó a las personas en varias direcciones empujando mis deseos de alcanzar por fin el punto final... Todo parecía perdido, incluidas las esperanzas que abrigaba sobre el nosotros a partir de mañana, a partir de unos segundos... 
Pero de repente, todo se tornó claro y conciso en cuanto las nubes despejaron los miedos. Te vislumbré esperándome en la acera. Mojada y sonriente, como cuando te conocí. Los años han pasado y tú eres la misma, siempre feliz, siempre mía...

Me acerco y contemplo tu boca con la promesa de un beso. 
Un beso en el que fundir tus días y mis problemas, tus angustias y mis tardes al sol, mis miedos y tu rayo de luz... 

Ahora, mientras empieza el año nuevo y la magia renace en los poros de nuestra piel, comienza también una nueva realidad entre nosotros dos...